Francisco Rodríguez Lobo

Rodríguez Lobo , una mirada sin pretensiones.

Sin sentimentalismo fatuo pero calando hondo en el ánimo del observador, Rodríguez Lobo contempla la naturaleza sin filtros, sin añadir nada que no sea el puro sentir calmo. Recupera la capacidad contemplativa de antaño, sorteando todo aquello que distraería  la captación esencial de lo nimio.

Y esa mirada suya sin pretensiones se traduce en la elección de rincones anodinos, parajes solitarios … , a menudo se detiene en los márgenes de pueblos y ciudades, sintiéndose a resguardo del ajetreo urbano, aprovechando la tranquilidad de esos remansos.

Los paisajes acuáticos y nevados comparten para él una cadencia similar . Así como los impresionistas eligieron el agua para plasmar su carácter  cambiante, Rodríguez Lobo, por el contrario, redescubre la eternidad del instante. Las formas no se disuelven por la luz sino que reverberan con un tiempo propio, y las condiciones atmosféricas captan un ambiente momentáneo e imperecedero. Ligeras calimas que conforman velos casi plateados unificando la variedad de tonos suavemente graduados. La naturaleza reivindica su silencio e impone su ritmo.

Exposiciones de este autor

Exposición Rodríguez Lobo & Javi Rodríguez